Introducción


La caída del cabello es uno de los síntomas que aparecen más frecuentemente (aunque no en todos los casos) como consecuencia del tratamiento oncológico, llegando a provocar en ocasiones un importante malestar psicológico.

La quimioterapia debilita el vello de todo el cuerpo, mientras que la radioterapia, al igual que ocurre con la piel, afecta sólo a la zona de tratamiento.

En el caso de la quimioterapia, la caída del cabello es un proceso reversible. El pelo vuelve a crecer tras terminar el tratamiento. 

En el caso de la radioterapia, dependerá de la dosis administrada, aunque en la mayor parte de los casos en la zona radiada el vello no vuelve a salir.